Cada vez más, las redes sociales cuentan con herramientas algorítmicas que personalizan el contenido que se muestra al usuario, algo que tiene incidencia más allá de las nuevas formas de consumo. “Se sospecha ampliamente que los algoritmos de feed influyen en las actitudes políticas ”. Así comienza el estudio de la revista Nature elaborado por un equipo de expertos que constata que “el algoritmo de X promueve contenido conservador y degrada las publicaciones de los medios tradicionales”. Esto es algo que se venía sospechando desde hace tiempo. Las redes sociales han cambiado nuestra forma de consumir y digerir información y contenido. En España, más de una cuarta parte de la ciudadanía utiliza las redes como su principal fuente de información, según el último informe de la Universidad de Navarra Digital News Report . X, Instagram y TikTok se han convertido en los canales informativos más consultados por la ciudadanía en detrimento de los medios tradicionales. La red social X (antes conocida como Twitter hasta la compra de Elon Musk en 2022), pese a haber perdido volumen de negocio en los últimos años, aún se mantiene como una de las redes sociales más populares con más de 550 millones de usuarios . Desde la llegada del magnate norteamericano a la compañía, la aplicación ha sufrido varias transformaciones siempre bajo la sospecha de que su adquisición traía consigo intenciones políticas. Uno de estos cambios se dio al introducir el feed “para ti” en enero de 2023 como alternativa al de “siguiendo” . Este cambio, inspirado en la plataforma TikTok , aparentemente, solo servía para personalizar el contenido que muestra la aplicación con el fin de conseguir mayor retención entre los usuarios . La diferencia entre ambas ventanas es simple: mientras “siguiendo” solo muestra el contenido de las cuentas que sigue el usuario en orden cronológico, “para ti” (también conocida como ‘For You Page’) muestra además publicaciones de cuentas que el usuario no sigue , priorizando unas y ocultando otras. Es decir, mientras antes elegíamos nosotros el contenido en función de las cuentas que seguíamos, ahora delegamos ese proceso en una herramienta. Pero, ¿quién elige qué enseña este feed personalizado? La respuesta es aparentemente sencilla: el algoritmo . Según el estudio, este algoritmo “modifica sustancialmente la actitud del usuario hacia la actualidad política” , lo que suele derivar en posiciones conservadoras. Noticias falsas, desinformación, clickbait … Muchas de estas tendencias son recomendadas por el algoritmo ya que generan una interacción mayor de los usuarios, algo que, según el estudio “preocupa a intelectuales y académicos públicos”. Además, la “activación” o “desactivación” del algoritmo es tan fácil como deslizar la pantalla de un lado a otro , algo que, en muchas ocasiones se realiza de manera completamente involuntaria. Según los expertos, el consumo de este contenido ha derivado en la creación de lo que denominan como “burbujas de filtro” , con contenido cada vez más polarizado. Estas burbujas se refieren al aislamiento intelectual y el sesgo informativo provocado por los algoritmos de redes sociales y buscadores. El estudio se realizó en 2023 con una muestra de 4.965 usuarios estadounidenses activos de X. Durante 7 semanas, los expertos midieron “las actitudes políticas y el comportamiento en línea” de los usuarios. Los autores asignaron aleatoriamente a estos un feed algorítmico o cronológico con el fin de observar los cambios significativos al pasar de uno a otro. Tras esto, los expertos comprobaron una tendencia clara a posiciones políticas más conservadoras en los usuarios que usaron la ventana “para ti”, sobre todo en tres aspectos: “Particularmente con respecto a las prioridades políticas , las percepciones de las investigaciones criminales sobre Donald Trump y las opiniones sobre la guerra en Ucrania ”, asegura el estudio. Tras la continua exposición a este tipo de contenido sesgado, los usuarios son llevados de manera indirecta a “seguir cuentas de activistas políticos conservadores”. Estos efectos, además, se vuelven persistentes y las actitudes “continúan incluso después de desactivar el algoritmo”. Por lo tanto, esta ventana algorítmica no solo hace que el usuario varíe sus posiciones políticas hacia la derecha, sino que se mantenga fiel a ese contenido. A ‘X’ esto le sale, además, muy rentable. La interacción de los usuarios con la plataforma ( likes , comentarios o retuits) también aumentó de forma considerable entre aquellos que utilizaron el feed algorítmico. De hecho, estos interactuaron entre un 12%-15% más que los que usaron el cronológico , lo que se traduce en mayor retención del usuario y, por lo tanto, mayor beneficio económico para la plataforma. La “asimetría” de resultados entre los que usaron una ventana y otra demuestra los efectos políticos que conlleva el algoritmo. El estudio reconoce que, cuando sucede al contrario, es decir, al “cambiar del feed algorítmico al cronológico”, no se perciben efectos comparables. La ventana algorítmica cambia a quién escuchas, altera los marcos de opinión y reorganiza el ecosistema informativo. Para Walter Quattrociocchi , catedrático de Informática y director del Laboratorio de Ciencias de datos y Complejidad de la Universidad de Roma La Sapienza (Italia), este estudio “representa uno de los experimentos de campo independientes más rigurosos sobre feeds algorítmicos realizados hasta la fecha”. El algoritmo ha aprendido que lo que más atrae a los usuarios es lo radical, no lo moderado. Por eso, el experto de La Sapienza asegura que la clave está en “la dinámica de la plataforma y los modelos de negocio”. “Los sistemas algorítmicos se optimizan para la atención y la interacción, no para los resultados políticos”, concluye. Elon Musk ha hecho de la tecnología un imperio que busca influir en la política nacional e internacional de EEUU. De hecho, jugó un rol fundamental para la segunda legislatura de Donald Trump tras donar unos 200 millones de dólares para su campaña electoral y consolidarse como uno de sus principales apoyos públicos. “Sin mí, Trump habría perdido las elecciones y los demócratas controlarían la Cámara de Representantes”, llegó a reconocer Musk en uno de sus mensajes en ‘X’. En agradecimiento, a finales de 2024, Trump puso a Musk al frente del Departamento de Eficacia Gubernamental con el fin de “desmantelar la burocracia, reducir el exceso de regulaciones, los gastos innecesarios y reestructurar las agencias federales” para “salvar a Estados Unidos”, aseguró el presidente en un comunicado en su red social Truth Social. La relación del magnate tecnológico y el poder político —es decir, con la Casa Blanca—, pese a sus desavenencias, siempre ha sido estrecha. Twitter pasó a manos de Elon Musk en octubre de 2022 por unos 44.000 millones de dólares para convertir la red social en un púlpito para la extrema derecha. En principio, Musk compró la red social, entre otros planes estratégicos y políticos, para acabar con lo que él mismo denomina como “el virus woke” . Ahora, solo hay que echar un vistazo a su perfil de X para ver qué clase de mensaje quiere que tenga cada vez más calado en la sociedad. Sus seguidores en X desde la compra se han duplicado. Y es que Elon Musk ya no solo es el hombre más rico del mundo, sino que ha pasado a convertirse en un referente ideológico para la extrema derecha. En un estudio , que llevó a cabo Associated Press en colaboración con Bright Data y en el que se recopilaron más de 20.000 publicaciones de ‘X’ , se reveló que durante estos últimos años la cuenta de Elon Musk (@elonmusk) había servido para amplificar un discurso ideológico conservador y como empuje para cuentas de políticos y activistas de extrema derecha. En la lista de beneficiados por Musk se encuentran personalidades como Tommy Robinson , condenado a prisión por realizar declaraciones difamatorias sobre un refugiado sirio; Bjoërn Hocke , dirigente del partido ultraderechista alemán Alternativa por Alemania (AfD); Matteo Salvini; Alice Weidel; o Eva Vlaardingerbroek . También españoles como Rubén Pulido y el colectivo Foro Madrid , ambos vinculados a Vox. Se estima que, en total, “estas cuentas sumaron cerca de cinco millones de nuevos seguidores desde que Musk asumió el control de la red social hasta enero de 2025”, según el estudio.