En el recientemente estrenado ‘jingle’ de campaña de Fuerza Popular (‘aka’ “El baile de la China”), uno de los estribillos reza “los antis ya fueron”, haciendo alusión a que el antifujimorismo ya sería cosa del pasado. Como se sabe, el rechazo al fujimorismo ha impedido, en tres quinquenales oportunidades, que Keiko Fujimori gane una elección presidencial. Más que un sentimiento, se trata de una identidad política con capacidad de articulación a nivel de élites –políticos, periodistas, oenegeros, dirigencias estudiantiles– que han tenido resonancia, sin duda, en el electorado. Hasta ahora lo suficiente para imponerse, así sea por pocas decenas de miles de votos. Todo vale.