Si buscas una escapada que combine historia medieval, yacimientos romanos, arte de vanguardia y naturaleza salvaje, entonces tienes que poner rumbo a Monroy, en la provincia de Cáceres. A tan solo 35 kilómetros de la capital cacereña y a un paso del Parque Nacional de Monfragüe, este rincón de la penillanura trujillano-cacereña es uno de esos lugares que Extremadura guarda para los viajeros que buscan autenticidad.