Féminas

Las cosas más importantes de la vida empiezan por donde no se ve. No lo ve así el capitalismo. Para el machismo imperante lo esencial es la apariencia, la eficacia, el frenesí, la inmediatez, el hedonismo, la dominación de los débiles y el sojuzgamiento de la mujer. Un mundo de locos el de los machos. Raíz de todos los males y guerras en ciernes. El feminismo es radicalmente anticapitalista. Por eso lo combaten. Por eso se sienten ultrajados ellos, los dueños del dinero, del poder, de la religión y de las mujeres en todos los estratos sociales y categorías étnicas. Los hombres no han empezado ni quieren saber nada de feminismo. Las féminas bastante tenemos con sobrevivir. Ante una empresa titánica cabe el acomodamiento sabiendo que los resultados son exiguos y mortales. Las mujeres son asesinadas. Comparto el silencio de mis congéneres agazapadas tras el manto del horror. Sideral la distancia masculino-femenina. Ellos han incorporado a las féminas en su sistema económico hecho desde y para ellos.