Myriam Seco: «Ahora hay muchas mujeres directoras de misiones arqueológicas»

En las mayores profundidas de Egipto se excava, pero también se siembra. Lo sabe perfectamente Myriam Seco (Sevilla, 1986), una de las egiptólogas más relevantes que arroja el panorama nacional. Su formación y sus estudios en Oriente Medio la han llevado hasta la zona de Luxor, al sur del país egipcio, a orillas del río Nilo. Allí, una sevillana dirige desde hace ya 18 años una de la excavaciones más fascinantes que existen en el planeta: la de Tutmosis III (a.C. 1479-1425 a.C.), sexto farón de la dinastía XVIII del Imperio Nuevo de Egipto, que gozó de una notable fama como gobernador militar. Lo que no esperaba esta arqueóloga sevillana, al frente de un equipo multidisciplinar internacional que cada crece cada mes, era que este Día Internacional de la Mujer tiene mucho que celebrar, tanto por su capacidad de liderazgo como por su visión. Tanta que logró atraer la atención de los Reyes de España , el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, que el pasado mes de septiembre acudieron a Luxor para conocer personalmente el avance de sus investigaciones, imposibles sin la contribución de sus patrocinadores: Arabian Cement y Antiquities Endowment Fund del American Research Center de Egipto. «El proyecto ahora está en una fase final, la campaña la hicimos en otoño. Trabajamos tres meses en otoño y cerramos la campaña 18, la cerramos justo en Navidades», refleja Seco a este medio. La egiptóloga sevillana afirma que ha sido la terminada una campaña «muy buena», sobre todo teniendo en cuenta el impulso que supuso la visita real a la tumba del faraón Tutmosis III, el proyecto de su vida a nivel profesional. «Eso te da y te refuerza institucionalmente con el apoyo de los egipcios», subraya. Establece la especialista que en este tiempo se han ido excavando sectores, tales como los muros perimetrales, y en un futuro no muy lejano está prevista la apertura al público de un museo, avanza. «Lo que más llama la atención es que ese templo era uno en ruinas», prosigue relatando Seco a ABC. «Estaba cubierto de arena, y 18 después han salido estructuras arquitectónicas del templo y ha cambiado el paisaje en la montaña Tebana», reseña. «Lo que no sabíamos cuando empezamos en 2008 era que nos íbamos a encontrar una serie de tumbas de un tiempo anterior, del Reino Medio (aproximadamente del 1.800 a. C.) primer periodo intermedio (2.000 a. C.) y tumbas anteriores que se construyen alrededor del templo una vez está destruido», alega. La también profesora de Arqueología en la Universidad de Sevilla suscribe que en un mismo espacio ahora se cuenta con un arco cronológico que además de enriquecer el proyecto, también cualifica al equipo, puesto que ahora también trabaja con médicos, antropólogos y arquitectos. «Somos 30 especialistas y la mayoría somos andaluces, hay gente de otras partes de España u otros países. Y tengo dos alumnos haciendo tesis, uno que es inspector de Arqueología de Luxor. Es otra manera de cooperar en Sevilla», señala la responsable. Myriam Seco define el de la tumba de Tutmosis III como el proyecto de su vida: «Uno en el que yo he podido volcar toda la experiencia que he podido ir adquiriendo con otros países y ver cómo trabajan los alemanes, franceses, americanos. He podido volcar esa experiencia en un proyecto que construyes y desarrolla y la verdad es que mucho estrés y responsabilidad», apunta. Aunque no deja de resaltar la evidencia de que hay una mayor presencia femenina , fundamentada en la capacidad, en puestos de mando: «Ahora hay muchas mujeres directoras de misiones arqueológicas. Han pasado 30 años desde que llegué a Egipto, y en mi clase la mayoría son mujeres más que hombres, eso ha cambiado», desliza. En Egipto siempre hay sorpresas. De ahí que el objetivo de la excavación de la arqueóloga sevillana pase por seguir evaluando el terreno cuando se retomen los trabajos. «Ahora queda por excavar una parte de los sectores y almacenes dentro del templo y luego tenemos una serie de tumbas del reino medio, una necrópolis de gente humilde y trabajadora. En una nos encontramos una mujer con un colgante de oro. Allí encontraremos informaciones que no encontrarás en gente que tenía otro nivel de vida», dice la profesional. Una que irá actualizando ella misma conforme vayan existiendo más novedades.