Mercedes es la nueva referencia en la Fórmula 1. La introducción del nuevo reglamento técnico ha abierto una nueva era que ha traído consigo un cambio de gobierno. La jerarquía se ha mudado de fábrica. La marca de Brackley ha diseñado el monoplaza a batir. Es el espejo de la parrilla. Es el tesoro que admirar en la búsqueda del desarrollo. Es el camino a seguir, la pieza que hay que tratar de perseguir y emular. George Russell, señalado por todo el paddock como principal favorito al título, cumplió con su condición en el Gran Premio de Australia, el amanecer de una etapa que apuesta que pretende redefinir el equilibrio entre la potencia, la sostenibilidad y el espectáculo. Una época en la que la electrónica gana terreno a la combustión. Russell se adjudicó la primera victoria secundado por Kimi Antonelli. Doblete de Mercedes para asentar la primera piedra de lo que puede ser la construcción de un poderoso imperio.