"Quieren que nos obsesionemos con tener el pelo perfecto para que no nos unamos y queramos quemarlo todo"

En 2014, Amazon desarrolló una Inteligencia Artificial para automatizar la lectura de currículum y agilizar el proceso de selección. Sin embargo, el equipo se dio cuenta de que el algoritmo no trataba por igual a hombres y a mujeres. En concreto, bajaba la puntuación de aquellos documentos que contenían la palabra woman y degradaba a candidatas que se habían formado en centros exclusivos de mujeres, “no porque la IA fuera misógina por elección propia, sino porque aprendía de datos históricos dominados por hombres”. Y ese debate incómodo es el que Yoana Uria utilizó en sus redes sociales para reflexionar sobre los espacios que albergan las mujeres.