La Tarte Tatin es una de las recetas de tarta de manzana más conocidas de la cocina francesa. Su particularidad es que se elabora al revés: primero se cocinan las manzanas con caramelo en el molde y después se cubren con la masa, que se hornea encima de la fruta. Cuando termina la cocción, la tarta se desmolda dándole la vuelta, de modo que las manzanas caramelizadas quedan en la parte superior. El resultado es un postre que puede servirse templado o frío y que combina una base crujiente con la fruta cocinada en caramelo. La receta se prepara en varias fases: primero se elabora la masa, después el caramelo y, por último, se monta la tarta antes de hornearla. Cómo preparar la masa brisée El primer paso consiste en preparar la masa brisée, que servirá de base para la tarta. En un bol se mezclan harina, mantequilla y agua, trabajando los ingredientes con las manos hasta obtener una masa uniforme. Cuando la masa tenga una textura lisa y elástica, se forma una bola que debe compactarse bien. Después se envuelve en film transparente y se deja reposar en el frigorífico durante una hora. Mientras la masa descansa, se puede continuar con el resto de la preparación de la tarta. El caramelo y la base de la tarta A continuación se prepara el molde, que debe untarse con mantequilla antes de añadir el caramelo. Para hacerlo, se coloca en un cazo azúcar con un poco de agua y, si se desea, unas gotas de zumo de limón. La mezcla se deja al fuego muy bajo hasta que el azúcar se derrita y adquiera un tono marrón. Este proceso suele tardar entre siete y diez minutos. Durante ese tiempo es recomendable remover de vez en cuando y mantener una temperatura muy baja para evitar que el azúcar se queme. Cuando el azúcar haya adquirido color caramelo, se retira del fuego y se añade mantequilla. En ese momento hay que mezclar rápidamente con unas varillas hasta que el caramelo quede homogéneo. El caramelo se vierte de inmediato en el molde, procurando que cubra toda la base. Colocar las manzanas y montar la tarta Con el horno precalentado a 220 grados en modo estático, se preparan las manzanas. Primero se pelan y después se cortan en láminas. Las rodajas se colocan sobre el caramelo formando un círculo, una junto a otra, intentando que no queden huecos entre ellas. Una vez colocada la fruta, se recupera la masa del frigorífico. Se coloca sobre un papel de horno y se estira con un rodillo hasta formar un disco de unos 26 centímetros. Ese disco de masa se coloca encima de las manzanas. Después se retira el papel de horno y se ajustan los bordes para cerrar bien la tarta. Antes de introducirla en el horno, se pincha la superficie con un tenedor para que la masa no se hinche durante la cocción. El momento de darle la vuelta La tarta se hornea durante unos 30...