La rosarina fue N°1 en el país e impulsó el deporte en el país a través del desarrollo de políticas deportivas en la época de Juan Domingo Perón, pero fue proscripta por el golpe de estado del ’55 e intentaron dejarla en el olvido. Sin embargo, su nombre volvió a emerger con los años para obtener el reconocimiento que merecía. El tenis argentino responde a las críticas y está más vivo que nunca: nueve jugadores en el top 100 del ranking ATP Facundo Díaz Acosta volvió a ser campeón: 'Me levanté de la cama y le dije a mi equipo que quería jugar'