El grupo en ningún caso lo expresa como tal, pero el proceso de transformación que está viviendo Zara es evidente. Cierre de tiendas pequeñas, priorización de locales de más tamaño y con mucho más espacio, reforma de establecimientos insignia, estilo más elegante y selecto de los locales, prendas sin alarma visible... Y ya se sabe que lo que ocurra en el buque insignia de este grupo (con 27.700 millones de euros de facturación en 2024, aporta más del 70% de los ingresos totales de la compañía) es perfectamente extrapolable al resto de marcas.