Nació en Argelia y se formó en Derecho en la Universidad de Orán con la idea de labrarse un futuro en su tierra. Pero la vida, a veces, cambia sin previo aviso. “No tenía pensado emigrar, lo hice por amor. Me casé y el que por aquel entonces era mi marido salió del país y seguí sus pasos”, relata Djamila Zereiby, con la serenidad de quien ha aprendido a poner distancia al vértigo. De eso hace más dos décadas.