El Gobierno prometió el fin de las limitaciones en abril, pero Rodalies sigue con más de 200 tramos a baja velocidad

La red ferroviaria catalana seguirá plagada de limitaciones temporales de velocidad (LTV) la próxima semana. Lejos de mejorar, la situación se mantiene estancada con un total de 218 restricciones que afectarán a 188 kilómetros de vías, ocho más que en el periodo anterior. Estos datos se desprenden del Documento Semanal de Limitaciones Temporales de Velocidad que elabora Adif, al que ha tenido acceso la agencia ACN, y que evidencia los persistentes problemas de mantenimiento en la infraestructura de Rodalies. La principal novedad de la semana se concentra en la línea RL4, donde se aplicarán cinco nuevas restricciones entre Calaf y Manresa. Esta medida obligará a los maquinistas a circular a una velocidad máxima de 50 km/h a lo largo de nueve kilómetros, incrementando inevitablemente los tiempos de viaje para los usuarios de este corredor. Estas nuevas limitaciones se suman a las que ya sufren los pasajeros de la RL4 desde hace semanas, especialmente en los tramos entre Tàrrega y Cervera y, con mayor intensidad, entre Cervera y Calaf. En esta última sección, los trenes ya se veían forzados a circular a 50 km/h durante más de 6,5 kilómetros, un problema que ahora se ve agravado y cronifica los retrasos. Como contrapunto, la noticia positiva de la semana es la habilitación de la segunda vía en el túnel de Rubí, que permitirá el paso de trenes tras las obras. Sin embargo, esta mejora llega con matices, ya que los convoyes deberán hacerlo también a una velocidad limitada de 50 km/h mientras continúan los trabajos de consolidación en la zona, por lo que el alivio para la circulación será solo parcial. Aunque el balance global de la semana arroja un descenso de siete LTV (de 225 a 218), este dato es engañoso. Según el informe de Adif, se han añadido 15 nuevos tramos con limitaciones a la lista. Esta aparente contradicción se explica porque, mientras algunas restricciones se levantan al finalizar las obras correspondientes, se detectan nuevas patologías en otros puntos de la red que obligan a imponer nuevas medidas de seguridad de forma inmediata. La gestión de las LTV es un proceso dinámico. En ocasiones, varias limitaciones consecutivas se unifican en una sola de mayor longitud, o simplemente se modifica la velocidad de paso permitida a medida que evolucionan los trabajos de mantenimiento. Un ejemplo claro se dará en la línea R1, entre Maçanet-Massanes y Blanes, donde a partir del martes entrará en vigor una nueva LTV de casi dos kilómetros a 70 km/h. Esta sustituirá a cuatro restricciones previas en el mismo punto que obligaban a circular a solo 30 km/h. Además, en este mismo tramo se eliminarán el miércoles dos limitaciones más al finalizar las obras de mejora en dos trincheras. El análisis por demarcaciones territoriales revela que Barcelona volverá a ser la provincia con más afectaciones a partir del lunes, acumulando un total de 97 tramos con velocidad restringida, seis menos que la semana anterior. Le sigue de cerca Tarragona, con 70 limitaciones, donde la situación es especialmente compleja en el corredor que une Riba-roja d'Ebre con Sant Vicenç de Calders, que concentra 36 de esas LTV. En la provincia de Tarragona, la operatividad también se ve dificultada por los trabajos de mejora actualmente en marcha en las vías y en el túnel de Roda de Berà, concretamente en el tramo entre Torredembarra y Sant Vicenç de Calders. Por su parte, la demarcación de Girona sumará 35 LTV, dos más que estos últimos días, mientras que Lleida se mantendrá estable con un total de dieciséis restricciones en su red. Toda esta información procede del mencionado Documento Semanal de Limitaciones de Velocidad, una herramienta de ámbito estatal dirigida a los profesionales que operan en la red ferroviaria. En él se detallan las afectaciones, la velocidad máxima permitida y los motivos de cada incidencia. Aunque este documento se actualiza semanalmente, si surge una nueva LTV de urgencia, se notifica de manera individual al personal implicado y se incorpora en la siguiente edición. La persistencia de estas incidencias contrasta con las declaraciones de hace unos días del secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano. El alto cargo del ministerio aseguró que el conjunto de la red estaría "prácticamente" operativo por estas fechas y lanzó una promesa contundente: "En abril se habrán eliminado todas las limitaciones temporales de velocidad", que se irían retirando "progresivamente". Sin embargo, la realidad sobre el terreno muestra un escenario diferente, con la aparición de nuevas restricciones y la cronificación de otras que, en algunos casos, llevan vigentes desde hace años, poniendo en duda el cumplimiento de los plazos anunciados.