El drama silencioso en Alicante que suma cerca de 500 desapariciones: "Las familias siguen con la esperanza"

La magnitud del problema de las personas desaparecidas a menudo pasa desapercibida. En España se presentan cada año unas 16.000 denuncias, aunque la mayoría se resuelven de forma positiva. Sin embargo, según explica José Antonio Lorente, presidente de la Fundación QSD Global, "hay algunas que se van enquistando". Actualmente, España acumula más de 6.000 casos activos sin resolver, de los cuales casi 500 corresponden a la provincia de Alicante, un dato que pone de manifiesto la gravedad de la situación. Existen distintos perfiles de personas desaparecidas, pero algunos son especialmente vulnerables. Por un lado, hay un número significativo de casos relacionados con menores en los que uno de los progenitores se lleva al niño, situaciones que se complican enormemente cuando son de distintos países. Por otro, Lorente muestra una creciente preocupación por las desapariciones de personas mayores con enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, que pueden desorientarse y acabar lejos de sus hogares. Estas personas "suelen aparecer y suelen aparecer bien, porque se genera una alarma, pero es un problema que es creciente y al que tenemos que prestar atención", advierte el presidente de QSD Global. Explica que no es raro que una persona mayor desorientada se suba a un autobús y termine "en un sitio totalmente diferente", lo que complica enormemente la búsqueda. En España hay aproximadamente 6.000 desapariciones consideradas de larga duración, es decir, casos que llevan más de diez años sin resolverse. A pesar del tiempo, la búsqueda no se detiene. Como ejemplo, Lorente menciona la reciente identificación de los restos de una persona desaparecida en 1986. "La investigación continúa y es permanente", subraya, porque las familias "siguen con la esperanza, aunque en parte tengan el convencimiento de que puede haber fallecido". La desaparición de un familiar no solo causa un profundo dolor, sino que también genera graves problemas prácticos. La Fundación QSD Global lleva tiempo impulsando un estatuto de la persona desaparecida para dar respuesta a los problemas de tipo legal, administrativo y económico que sufren los allegados. Lorente describe estas situaciones como "un tanto kafkianas", ya que las familias se enfrentan al bloqueo de cuentas bancarias o a la imposibilidad de cumplir con obligaciones fiscales, lo que "no hace sino aumentar el dolor". Finalmente, José Antonio Lorente hace un llamamiento a la conciencia social, comparando el problema con la violencia de género, que pasó de ser un "tema personal" a un asunto que la sociedad no puede tolerar. "Una persona que desaparece puede ser por múltiples motivos, pero desaparece en una sociedad que es la nuestra y hay que tratar de ayudar al máximo", afirma. Por ello, insiste en la importancia de la visibilidad en los medios para que el drama de los desaparecidos no caiga en el olvido.