'Guerra': la historia de un grito germánico que se acabó generalizado antes de los conflictos

La actualidad informativa, marcada por el conflicto en Oriente Próximo, ha puesto en el foco la palabra 'guerra'. El experto Arturo Ayestrán ha analizado su origen y sus múltiples acepciones, revelando una historia etimológica que se desvía de la mayoría de los términos del español. A diferencia de la mayoría de palabras del castellano, 'guerra' no procede del latín, sino del término germánico ‘werra’, del que también derivan ‘war’ en inglés y ‘guerre’ en francés. Según Ayestrán, este vocablo comenzó a usarse como una transcripción del grito que se lanzaba al iniciar una batalla. La razón de su éxito en las lenguas latinas fue, precisamente, evitar una confusión sonora. Ayestrán ha explicado que se buscaba diferenciar el término latino 'bellum', del que deriva 'bélico', con 'velus', que significa bonito y es la raíz de la palabra 'bello'. "Se extendió para evitar confundir el 'bellum' latino con 'velus', que significa bonito", ha señalado el experto. La Real Academia Española (RAE) recoge seis acepciones para este término, aunque todas giran en torno a la idea de lucha, oposición o pugna. Ayestrán destaca como la más interesante su uso como interjección, “¡guerra!”, empleada para alentar a las tropas antes del combate. Entre sus derivados se encuentran palabras como 'guerrero' (la persona que lucha), 'guerrilla' (un grupo armado o pequeña tropa) y 'aguerrido', que se usa para describir a alguien "experimentada en la guerra o en cualquier actividad competitiva", siendo esta última la favorita del especialista. Finalmente, como ejemplo de su uso en la literatura clásica española, se ha recuperado el 'soneto 38' del célebre autor Lope de Vega, un poema que reflexiona sobre el paso del tiempo, la gloria y los conflictos bélicos a lo largo de la historia.