Los empleos que ocupan las mujeres en Asturias son de sectores más precarizados y están, de media, peor pagados que los de los hombres. Esta es la causa principal de la brecha salarial de género en la comunidad -la segunda más alta del país-, donde una trabajadora tiene una ganancia anual de 782,7 euros por debajo del promedio español, mientras que un asturiano supera en 661,2 euros la media nacional, gracias a la relevancia del empleo industrial y sus mejores salarios. El sindicato CCOO de Asturias ha detectado diferencias muy importantes en el tramo de edad de 34 a 45 años, donde la brecha alcanza el 35,7 %, y en la población asalariada con contrato indefinido, con una distancia del 31,8 %. En cambio, la desigualdad se reduce de forma notable en las ocupaciones más cualificadas (11,0 %) y entre los trabajadores con mayor nivel de estudios, como los graduados universitarios (entre el 10 % y el 13 %). La diferencia entre el sector público y el privado es especialmente llamativa. Mientras en el empleo público la brecha es sustancialmente reducida, situándose en un 3,8 %, en el sector privado se dispara hasta un 50,5 %. De igual manera, la distancia salarial entre hombres y mujeres que trabajan a tiempo completo es del 10,6 %. Así, las mujeres asturianas cobran, de media, 6.000 euros menos que los hombres; por lo que su salario medio debería incrementarse un 25% para igualarse, al alza, con el de ellos. Es decir, es como si las mujeres trabajasen tres meses del año sin cobrar. El informe señala que las mujeres soportan una menor inserción laboral, su carrera sufre más interrupciones y su acceso al empleo se da en peores condiciones. Esta situación se debe en gran medida a que las tareas de crianza y cuidados siguen recayendo de forma mayoritaria sobre ellas, lo que castiga su vida laboral y también su futuro, con pensiones más bajas y menos seguridad económica en la jubilación. Las cifras confirman la feminización de los cuidados en la región: el 82,9% de las excedencias por cuidados dadas de alta en 2025 fueron asumidas por mujeres. Además, ocho de cada diez personas ocupadas a tiempo parcial en Asturias son mujeres, lo que evidencia su mayor presencia en los empleos más precarios. A estas dificultades se suma el conocido como 'techo de cristal': la conciliación familiar también supone una barrera para que las trabajadoras puedan ascender y promocionar a puestos de responsabilidad. Según datos del INE, en Asturias la proporción de mujeres en cargos directivos o gerentes era solo del 35,6% a finales de 2025.