La guerra en Oriente Próximo pone en jaque a China, que el año pasado compró el 80% del petróleo de Irán

Los diplomáticos chinos admitían años atrás que lidiar con un líder tan volátil y levantisco como Trump les desconcertaba. En la primera guerra comercial apenas pudo China achicar agua hasta acordar el aumento de importaciones que impuso Washington. En su siguiente mandato había hecho los deberes China y venció sin esfuerzo en la segunda guerra comercial. Para una tormenta arancelaria tiene respuesta pero hay dudas razonables de si también pronosticaron esta furia bélica. Fue Trump quien acusaba a los demócratas de perder tiempo y dinero en guerras y defendía el regreso a los cuarteles.