Pep Tapia es técnico ambiental de la Fundación Vida Silvestre Mediterránea (FVSM) que se creó en 2002 en representación de la Fundación para la Conservación del Buitre Negro que había llegado a la Isla a finales de los 80 cuando esta especie estaba en serio riesgo de desaparecer. En Mallorca quedaba entonces la última población insular de buitre negro del mundo con una sola pareja reproductora. Actualmente son los propietarios de la finca de Ariant en Pollença, que les donó un matrimonio con el objetivo de que fuera un refugio para la fauna y garantizar la conservación de su belleza natural.