Una infección de orina aislada apenas inquieta. Molesta, incomoda, pero se trata y se olvida. Sin embargo, cuando esos episodios comienzan a repetirse con insistencia en personas mayores, el mensaje clínico puede cambiar radicalmente. Una reciente investigación publicada en The Lancet Primary Care ha identificado un patrón que debería poner en alerta tanto a médicos de atención primaria como a pacientes: las infecciones del tracto urinario recurrentes en adultos de entre 67 y 81 años podrían estar señalando algo más grave que una simple predisposición a las bacterias.