En momentos de turbulencia conviene recordar las palabras del célebre inversor Peter Lynch: «Los inversores que intentan adelantarse a las correcciones o protegerse de ellas han perdido mucho más dinero que el que se ha perdido en las propias correcciones». Esta verdad, sobradamente contrastada, es una de esas máximas que resultan mucho más fáciles de entender que de aplicar, pero cuya vigencia conviene no olvidar. Las emociones -y no es la primera vez que lo mencionamos- son el peor consejero financiero. Precisamente en fases de incertidumbre es cuando más pueden traicionarnos. Para combatir el miedo resulta útil un ejercicio de memoria reciente: no hay que remontarse demasiado lejos para recordar la sucesión de crisis que hemos vivido en los últimos... Ver Más