El sector del taxi en Córdoba ha iniciado una nueva etapa con el relevo al frente de la Asociación Provincial de Trabajadores Autónomos de Auto Taxi de Córdoba (Autacor). José María Jiménez asume la presidencia con una hoja de ruta clara, centrada en mejorar un servicio que considera "funcional y fundamental" para la ciudad. Sus objetivos principales se enfocan en la formación de nuevos conductores, la optimización de los accesos en puntos clave y la mejora de las condiciones laborales de los profesionales. Uno de los reclamos más urgentes de la nueva directiva es la reubicación de la parada de taxis del Hospital Reina Sofía. Actualmente, y debido a unas obras, la parada se encuentra alejada de la entrada principal, obligando a los usuarios a un largo desplazamiento. Jiménez ha señalado la problemática que esto supone, especialmente para "personas mayores, personas con dificultad para moverse", que deben cruzar el recinto hospitalario sin las comodidades necesarias. La propuesta de Autacor es clara: habilitar un espacio en la misma puerta del hospital, a cubierto, para que los pacientes no sufran las inclemencias del tiempo. "No es lo mismo que tenga un taxi en la puerta, tenga un techo donde no pueden mojarse, donde no tengan frío ni calor a la hora de coger un taxi y sea mucho más cómodo para ellos", ha explicado el presidente. Además, ha añadido que el acceso actual a urgencias es "un poquito, digamos, arcaico", ya que obliga a cruzar un carril en sentido inverso, lo que también requiere una solución para agilizar el trabajo de los taxistas. Frente a la percepción de que a veces es difícil conseguir un taxi en Córdoba, especialmente en fechas de alta demanda, Jiménez ha aclarado que el problema no es la falta de vehículos. La ciudad cuenta con 509 unidades, una cifra que la directiva considera suficiente para cubrir "perfectamente" la demanda habitual de la sociedad cordobesa y del turismo. El verdadero desafío, según ha expuesto, es la falta de conductores para cubrir todos los turnos, sobre todo el nocturno. Para solucionar este déficit, Autacor pide al departamento de Movilidad del Ayuntamiento que se recuperen las tres convocatorias anuales para obtener el carnet de taxista, en lugar de la única convocatoria que se ha venido realizando en los últimos años. El objetivo es "que tengamos abanico de gente poder contratarla". Con más exámenes, se crearía una bolsa de profesionales disponibles para los titulares de licencias que necesitan conductores. Más allá de la teoría, la asociación quiere dar un paso adelante en la capacitación de los nuevos profesionales. Jiménez ha puesto un énfasis especial en la necesidad de formar a los futuros taxistas en la "buena praxis del taxi". Esto incluye aspectos prácticos como asegurarse de que el vehículo esté siempre limpio, enseñar el manejo de las nuevas tecnologías y, sobre todo, "cómo poder atender al cliente lo mejor posible". Se busca que los profesionales del sector ofrezcan un servicio completo, combinando el conocimiento teórico de las calles con una atención de calidad. En cuanto a las tarifas, que han experimentado una subida reciente del 20%, el presidente de Autacor ha querido poner la cifra en contexto. Ha recordado que este aumento llega después de que las tarifas estuvieran congeladas casi cinco años. Jiménez ha argumentado que el incremento es una respuesta necesaria a la subida de los costes operativos, como el combustible, el precio de los vehículos, el mantenimiento y los impuestos, y considera que, en proporción, las tarifas actuales son "muy, muy, muy acordes" a la realidad económica del sector. Otro objetivo clave para la nueva directiva es luchar por que la profesión sea considerada como una actividad penosa, lo que permitiría a los taxistas jubilarse a los 62 años. Jiménez ha defendido que, aunque no sea un trabajo de gran desgaste físico, la carga mental es enorme. "La responsabilidad es plena a la hora de transportar, pues por supuesto, personas que que merecen toda la confianza nuestra", ha declarado, subrayando que un conductor debe estar siempre "en plena facultad tanto mentales como físicas". Finalmente, la seguridad de los conductores sigue siendo una preocupación primordial. Aunque Jiménez ha confirmado que, "gracias a dios, no se ha vuelto a repetir" la ola de agresiones de hace un tiempo, ha reconocido que el peligro sigue latente, especialmente en el servicio nocturno. Autacor solicitará al Ayuntamiento y a la Policía Local que colaboren en la implementación de "algunos dispositivos" o medidas que ayuden a los taxistas a realizar su trabajo con plenas garantías de seguridad. Como nuevo presidente, ha afirmado que tiene "algunas ideas" que desarrollará próximamente para proteger a sus compañeros.