Localidades de apenas unos cientos de habitantes matriculan miles de vehículos de flotas gracias a sus reducidas tarifas, creando un ecosistema fiscal paralelo en el sector del motor. Son los denominados «paraísos fiscales de la automoción», que revelan que la presión fiscal sobre el automóvil no es igual para todos los españoles. Según el último estudio de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA), las diferencias en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), popularmente conocido como el «numerito» o sello de circulación, pueden llegar a ser de hasta el 800% entre distintas localidades. Esta disparidad ha propiciado que empresas de alquiler y gestoras de flotas trasladen sus sedes administrativas a pequeños municipios con una fiscalidad mínima, distorsionando las cifras... Ver Más