La polvareda política que levantó fue de tal envergadura que se ha visto obligada a rectificar. La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula Von der Leyen, dejaba atónito a su auditorio el lunes en Bruselas cuando, en el contexto de la recién iniciada guerra en Oriente Medio, aseguró que Europa "ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, un mundo que ha desaparecido y no volverá". Con un "sistema basado en reglas", abundó, "ya no se pueden defender nuestros intereses", en referencia a la arbitrariedad con la que juega el presidente de EEUU, Donald Trump .Tras una jornada de intensa polémica por sus palabras, este miércoles, ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, su discurso ha sido radicalmente opuesto: "La Unión Europea siempre defenderá los principios de Naciones Unidas y del derecho internacional".