Oriol Campaner y sus padres, David Campaner y Queta Socías, han podido sentir este domingo el cariño y el apoyo de todo un pueblo a la causa de este adolescente que padece el síndrome FOXG1, una mutación genética rara (es el único caso detectado en Balears y en España son 36 los conocidos), que le ha provocado discapacidad física y cognitiva grave. Unas 520 personas se sumaron a una comida solidaria para recaudar fondos para la investigación de una terapia génica que podría ayudar a este joven pobler y a muchas otras personas afectadas por ésta y otras enfermedades poco conocidas.