Los últimos temporales no solo arrasaron calles y avenidas: también destrozaron la infraestructura y el entorno de muchas playas andaluzas. Sobre todo, en la provincia de Cádiz, donde las olas, el viento y la lluvia modificaron un paisaje que cada año atrae a miles y miles de visitantes. Frente a ese escenario, un buen número de municipios gaditanos apuran los días para reparar los daños en la costa a las puertas de una fecha clave para el turismo: Semana Santa.