En 1988, un nuevo Airbus A320 debutó en Air France con un vuelo rasante: la exhibición terminó con el avión en llamas

Si alguna vez has volado dentro de Europa en un trayecto corto o medio, es bastante probable que hayas pasado varias horas dentro de un Airbus A320 . Este modelo se ha convertido en uno de los aviones más habituales del continente y forma parte del paisaje cotidiano de aeropuertos y aerolíneas. Hoy resulta difícil imaginar el transporte aéreo europeo sin él, pero hubo un momento en el que el A320 era una novedad absoluta que apenas comenzaba a mostrarse al público. Uno de esos primeros vuelos públicos tuvo lugar en 1988 y estaba pensado como una demostración ante espectadores, prensa e invitados. Se trató además del primer vuelo con pasajeros de un Airbus A320. El avión pertenecía a Air France y formaba parte de las primeras unidades del modelo. Aquella presentación debía servir para enseñar el nuevo aparato de Airbus en una maniobra sencilla sobre un pequeño aeródromo. Lo que debía ser una exhibición terminó convirtiéndose en uno de los episodios más recordados de los primeros años del A320. El estreno que salió mal y quedó en la historia La demostración formaba parte de un evento aeronáutico celebrado en el aeródromo de Habsheim, en el este de Francia. Air France aceptó participar en la exhibición y aprovechó la ocasión para mostrar públicamente su nuevo Airbus A320 con los colores de la compañía. El plan consistía en realizar un sobrevuelo a muy baja altura sobre la pista con el tren de aterrizaje desplegado para que los asistentes pudieran observar el avión antes de que continuara su trayectoria. El vuelo no partió directamente de ese pequeño aeródromo. El avión había despegado desde el aeropuerto de París Charles de Gaulle y posteriormente voló hasta Basel-Mulhouse, donde se celebró una rueda de prensa antes del embarque. Según recoge Aviation Safety Network , cuando el aparato volvió a despegar llevaba a bordo 130 pasajeros y seis miembros de la tripulación. Entre los ocupantes se encontraban periodistas y personas que habían conseguido un asiento en el vuelo mediante un sorteo. En la cabina se encontraban dos comandantes con amplia experiencia dentro de Air France. Uno de ellos estaba al frente de la división de formación de la compañía y el otro participaba en la introducción del A320 en la flota de la aerolínea. Tres minutos después del despegue, con el aeródromo ya a la vista, el piloto comenzó el descenso que debía situar al avión a la altitud prevista para la maniobra. Sin embargo, el descenso continuó por debajo de ese nivel. Según los datos recogidos posteriormente en la investigación, el avión pasó primero por unos 50 pies (unos 15,20 metros) y apenas unos segundos después descendió hasta unos 30 pies (unos 9.15 metros) sobre el terreno. En ese momento se aumentó la potencia para intentar remontar la maniobra, pero la reacción llegó demasiado tarde. A esa altura, el margen de maniobra era mínimo. Como podemos ver en un vídeo , el Airbus A320 continuó avanzando a muy baja altura hasta rozar las copas de los árboles situados al final del aeródromo de Habsheim. El accidente terminó con el avión envuelto en llamas ante los asistentes al evento aeronáutico. Tras el accidente se abrió una investigación en la que participaron Air France y Airbus junto con el Bureau d’Enquêtes et d’Analyses pour la sécurité de l’aviation civile, el BEA, el organismo francés encargado de investigar accidentes aéreos. El objetivo era reconstruir con precisión lo ocurrido durante la maniobra y determinar por qué el avión había terminado alcanzando los árboles situados al final del aeródromo. En su informe, el BEA señaló varios factores que, combinados, explicaban el accidente. Entre ellos citó la realización de un sobrevuelo a una altura inferior a la de los obstáculos presentes en la zona, una velocidad muy baja durante la maniobra y la aplicación tardía de la potencia necesaria para iniciar la remontada. Según la investigación, esa combinación de circunstancias dejó al avión sin margen suficiente para recuperar altura antes de alcanzar la línea de árboles. El comandante Michel Asseline rechazó parte de las conclusiones de la investigación. En su defensa sostuvo que tanto él como el otro piloto, Pierre Mazières, habían recibido el plan de vuelo únicamente la mañana del accidente. También afirmó que la tripulación no disponía de mapas del aeródromo ni de información detallada sobre la configuración del campo de vuelo donde debía realizarse la demostración. Asseline también cuestionó la interpretación sobre el momento en que se intentó iniciar la remontada. Según su versión, el sistema de control fly-by-wire del A320 habría impedido aplicar potencia y levantar el avión con la rapidez necesaria. Además, llegó a afirmar que los datos de la caja negra podían haber sido manipulados y que faltaban cuatro segundos en la grabación. Pese a esas alegaciones, el caso acabó llegando a los tribunales. En Xataka El tráfico aéreo mundial tiene un problema: Ucrania e Irán han creado un embudo que está disparando los precios El proceso judicial terminó con varias condenas por homicidio involuntario. El comandante Michel Asseline, el primer oficial, dos responsables de Air France y el presidente del aeroclub que organizaba el evento fueron declarados culpables. El caso puso punto final a uno de los episodios más controvertidos de los primeros años del Airbus A320. Con el paso del tiempo, la relación entre Air France y el A320 continuó desarrollándose con normalidad. De acuerdo a datos de ch-aviation , la aerolínea opera actualmente unos 40 Airbus A320-200 . También voló anteriormente otros 61 A320-200 y 13 A320-100, la variante implicada en el accidente de 1988. Hoy el A320 sigue siendo uno de los aviones más habituales en las rutas de corta y media distancia dentro de Europa. Imágenes | Wikimedia Commons En Xataka | China acaba de encontrar un agujero en el arma más silenciosa de EEUU: un algoritmo ha hackeado sus B-2 en Irán - La noticia En 1988, un nuevo Airbus A320 debutó en Air France con un vuelo rasante: la exhibición terminó con el avión en llamas fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .