El observatorio de la cultura

Cada vez que ve la luz el informe anual del Observatorio de la Cultura la ciudad de Alicante recibe malas noticias. Pero hay que relativizar los datos, que son justos o injustos según se miren. No hay que olvidar que son fruto de la opinión de unos panelistas que seguramente tampoco conocen demasiado bien las entretelas de lo que se cuece en la cultura de la provincia. Resulta sospechoso que de toda la Comunidad Valenciana las únicas instituciones que han comparecido en los últimos años hayan sido el Maca, las Cigarreras y el Teatro Arniches. Por supuesto que lo merecían, como tampoco restaremos mérito al despliegue que tanto las entidades públicas como privadas desarrollan en Valencia, la tercera ciudad de España en número de habitantes. Como no es menos cierto que tanto Murcia como Cartagena sumen muchos puntos a su favor, lo que provoca que Alicante se sitúe en una zona intermedia aparentemente muy poco interesante para los panelistas. Convirtiéndola en una especie de erial cultural que chirría con lo que se espera de la cuarta provincia más poblada de España.