Génova presume de meterle "casi siete puntos" a los de Abascal, y señala que el bloqueo en Extremadura que hicieron por "cálculo electoral" les ha pasado factura: "Los partidos del bloque que votaron en contra de María Guardiola suben mucho menos" El PP de Mañueco gana las elecciones aunque necesita a Vox y el PSOE mejora su resultado “La victoria es incontestable”. Así han resumido en la dirección nacional del PP la jornada electoral en Castilla y León. El triunfo se daba por descontado, pero en los últimos días de la campaña se hizo presente el fantasma de lo ocurrido en Extremadura y Aragón, donde el repunte de Vox se llevó toda la atención. No ha ocurrido así este domingo. Alfonso Fernández Mañueco ha subido en porcentaje de votos y en procuradores en las Cortes, y la extrema derecha se ha conformado con una leve subida. De lo que no se libran los de Alberto Núñez Feijóo es de gobernar con los de Santiago Abascal en toda España. El recuento electoral disipó pronto las dudas que se habían acumulado en los días previos. Si al filo del cierre de las urnas en la sede nacional del PP de la madrileña calle de Génova aseguraban que el resultado “impredecible” y que los últimos escaños se podrían decidir por “unas decenas de votos”, la realidad se hizo patente muy rápido. El PP ha mejorado cuatro puntos en porcentaje de voto y gana dos procuradores. El PSOE ha resistido mejor, con un aumento de dos escaños -de 28 a 30- frente al retroceso de los anteriores comicios autonómicos: Extremadura, en diciembre y Aragón en febrero. Vox también ha aumentado su apoyo pero muy por debajo de las expectativas y de las encuestas, con apenas 1,24 puntos de subida y un solo procurador más. “El PP va a ganar las elecciones y los ciudadanos han dicho diálogo, vamos a dialogar”, ha dicho Mañueco en sus primeras declaraciones de la noche. Una constatación de que el PP necesita de alianzas para lograr su investidura. Y todo apunta que lo tendrá que hacer con Vox. Los de Abascal ya habían firmado en 2022 en Castilla y León un gran resultado. Fue la primera comunidad donde Vox entró en un Gobierno. Pero las expectativas eran muy elevadas en este 15M, y no las han cumplido. En Génova creen que los comicios de este domingo son la confirmación del 'techo' de un Vox que, sostienen, ha pagado el bloqueo que ha impuesto en Extremadura y Aragón por puro “cálculo electoral”, en palabras de dirigentes del PP. Por eso, sostienen, Abascal tuvo que cambiar el paso en la última semana de campaña y anunciar que estaba muy próximo un acuerdo de gobernabilidad con María Guardiola. Las elecciones de Castilla y León no eran fruto de un adelanto calculado. Mañueco ha agotado la legislatura y se enfrentaba a un escenario muy complicado. Pero en Génova están muy contentos con cómo lo ha resuelto. Feijóo ha hablado este domingo dos veces con él, una por teléfono y otra por videoconferencia. En esta segunda ha sido “ovacionado”, según han comentado desde la dirección del partido. “Después de cuarenta años de gobierno del PP, tiene más desgaste la izquierda que el PP”, apuntan los estrategas de Feijóo, quienes hacen mucho hincapié en el frenazo de Vox. “Estuvo más cerca del 25% que del 20% en los 'trackings' de hace menos de un mes. Su decisión de bloquear un gobierno de centro derecha en Extremadura le ha hecho daño”, aseguran. “Los partidos del bloque que votaron en contra de María Guardiola suben mucho menos que el PP”, añaden las mismas fuentes, que colocan así a Vox con los socialistas. En Génova se felicitan por meterle “casi siete puntos” a los de Abascal. “El PP sigue acumulando victorias electorales sin que el PSOE tenga opción de gobernar en ningún territorio”, se congratulan en Génova, donde antes del cierre de las urnas se planteaba como suficiente “ganar y gobernar”. Mañueco lo ha logrado, con el extra de subir en porcentaje de voto y procuradores.