'Sirat' en los Oscar: la película española pierde el premio a mejor sonido ante 'F1, la película'

Hace casi dos años, en mayo de 2024, el equipo de 'Sirat' empezó a montar una rave real en Aragón que después continuaría por Marruecos. Dos años después, la fiesta por fin terminó en Los Ángeles, en el Dolby Theatre, aunque sin celebración. El equipo que lideran Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas y que se había convertido en el primero íntegramente femenino en optar al Oscar a mejor sonido perdió ante ' F1: la película '. Pese a que no se traerán a España la preciada estatuilla, ya han hecho historia. «Muchos compañeros a los que admiramos de otras películas nos han preguntado cómo habíamos hecho la secuencia del río», comentaron en un encuentro con la prensa tras la nominación del pasado mes de enero. La otra categoría en la que compite la cinta española, mejor película internacional, no se ha resuelto, aunque las opciones de 'Sirat' son prácticamente nulas ante la noruega 'Valor sentimental' y la brasileña 'El agente secreto', tan favoritas que habían logrado colarse también en la categoría principal. Poco parecía importarle eso a Oliver Laxe en la alfombra roja, sabedor de que estaba ahí simplemente para aplaudir. Porque el premio era para él la nominación, un reconocimiento que el cineasta gallego celebró ante el micrófono de Movistar Plus + (que tiene los derechos de la gala en España) como una «legitimación». «Me han dicho que quieren más de esta cosa bonita y especial que hago», dijo. También que tenía ganas de volver a casa para seguir creando, lo «realmente duro para un artista». «Cuando llevas diez meses promocionando una película, tienes la cabeza vacía, vas con el piloto automático. Tengo ganas de mambo, de volver a crear», aseguró. En los pocos duelos que habían mantenido las dos favoritas de la noche, 'Los pecadores' y 'Una batalla tras otra', la balanza se había decantado por 'Una batalla tras otra', con el Oscar a mejor casting (el primero que se entrega en 98 ediciones). Mientras, Conan O'Brien (que se atrevió con el español) presentó una gala al más puro estilo Hollywood, con un toque de humor ligero y algo de música y bastante política en los discursos de los premiados y entregadores.