Más turistas, es la guerra

Es una lectura perversa, sin duda, pero el estallido del conflicto en Irán augura un incremento en la llegada de turistas a Balears en los próximos meses. La demanda turística al Lejano Oriente –Tailandia, India, Japón, Seychelles, Maldivas...– se desvía hacia destinos más seguros para evitar escalas inciertas en Doha, por ejemplo. No es la primera vez que ocurre que nuestros hoteleros salen beneficiados de los conflictos, un precedente reciente fue el de la Primavera Árabe, un movimiento que estalló en 2010 en Túnez y se extendió por Egipto y Jordania con la pretensión de democratizar sus regímenes políticos. Entonces también los turistas cambiaron sus planes por destinos más seguros y tranquilos, una tendencia que se prolongó durante años. Así que no debe extrañar que haya quienes vean en la guerra desatada por el genocida Benjamín Netanyahu y su aventajado alumno Donald Trump una oportunidad de negocio, esta es la cruda realidad que ofrece un estsllido bélico de consecuencias y final muy incierto.