La fortaleza del joven de Pontevedra al que le dieron una paliza y le llamaron «maricón»: «Non farán que teña medo»

A Moncho le insultaron y luego, cuando vieron que se iba solo, tres varones le pegaron hasta fracturarle la nariz: «Caín ao chan e quedei inconsciente, cando me levantei estaba cheo de sangue»