"Ellos eran el enemigo, tenían que ser destruidos", dijo el teniente William Calley ante un jurado militar en 1970, dos años después de haber conducido una operación de "búsqueda y destrucción" de fuerzas del Vietcong durante la guerra de Vietnam. En la aldea solo había ancianos, mujeres, chicos y bebés, ni un guerrillero. La matanza, la reacción del presidente de EEUU, la verdad revelada y un remordimiento lavado