Hoy por hoy: Cuando la escuela falla, el crimen recluta

La violencia que hoy sacude al país y las debilidades del sistema educativo no son problemas aislados. Forman parte de una misma cadena social. Mientras Panamá enfrenta un repunte de homicidios asociado a la guerra entre pandillas, el debate educativo revela otra fragilidad estructural: muchos estudiantes aprenden a memorizar contenidos, pero no desarrollan pensamiento crítico ni herramientas para analizar la realidad. Ese déficit tiene consecuencias más allá del aula. Cuando la escuela no logra ofrecer horizontes de movilidad social ni formar capacidades sólidas, miles de jóvenes quedan expuestos a otras formas de pertenencia y poder. El crimen organizado entiende muy bien ese vacío. Las pandillas reclutan donde el Estado llega tarde o llega mal. Las autoridades explican que buena parte de los asesinatos responde a disputas por el microtráfico y los llamados “tumbes” de droga. Pero detrás de esas cifras hay una realidad más profunda: la violencia no es solo un desafío policial. También refleja una deuda educativa que sigue alimentando el ciclo del crimen.