El reciente reconocimiento mundial al Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de Carcabuey no es solo un triunfo de la agronomía y la tradición subbética; es, desde una perspectiva estrictamente biológica, una oportunidad para recordar componentes moleculares llevados al campo de la neuroprotección. En un siglo definido por el desafío de la neurodegeneración, la composición polifenólica de estos aceites es objeto de una investigación prometedora.