Dejando fuera los del extranjero y aquellos con destino desconocido, en España se firmaron 15.645.243 contratos a lo largo del pasado año. Un volumen muy parecido al de 2024, con un incremento de apenas el 1,5%. Es uno lo de los efectos colaterales de la reforma laboral que entró en vigor en enero de 2022. Al colocar el indefinido como modelo predominante y restringir los eventuales a causas más concretas, el número total dejó de dispararse al calor de la temporalidad galopante que sufría el mercado laboral. La ocupación se ensancha y alcanza niveles nunca vistos con muchos menos contratos.