Una fe inquebrantable y un parcial de 3-0 en los últimos 80 segundos permitieron al Automanía Luceros sumar un valioso empate (26-26) ante el Lirón Teucro en un encuentro en el que siempre fue a remolque y en el que llegó a ir perdiendo de hasta siete goles. El filial cangués nunca bajó los brazos y logró el milagro gracias a un gol de Martín Fuentes desde los siete metros.