«Cuando se cumplen once años de su asesinato, la familia de don Adolfo, rogamos, imploramos y suplicamos que intervenga la UCO —la unidad de élite de la Guardia Civil— para tratar de esclarecer su asesinato. Creo que ya es hora de que tengamos el mismo trato que en otros casos que ellos resuelven cada día en el resto del Estado». Así se expresaba ayer, José Manuel Enríquez, sobrino de don Adolfo, el párroco de Vilanova dos Infantes, tras la misa y acto de homenaje ante la tumba del sacerdote, con motivo del undécimo aniversario de su muerte a manos de desconocidos que, además de la vida, le arrebataron la venerada imagen de la Virgen do Cristal, una figura de gran valor artístico y de enorme adveración, y que el párroco llevaba siempre consigo para protegerla.