Sevilla se encuentra en pleno proceso de escolarización de cara al próximo curso y lo hace con un mapa claro de la situación que viene acuciando a las nuevas generaciones de sevillanos: la falta de natalidad. No en vano, el actual curso en la capital presenta que casi una de cada cinco plazas para niños de tres años (segunda etapa de educación infantil) se queda vacante en los centros escolares que imparten esta educación. Del total de 5.679 plazas ofertadas entre los colegios públicos y los concertados por la Junta de Andalucía, este curso 2025/26 han quedado sin cubrir 1.038 , lo que deriva en un 18,28% del total. En Sevilla hay un total de 154 centros educativos que pueden ser solicitados durante este mes de marzo por las familias que deseen escolarizar a sus hijos. Los datos arrojan que en 26 de ellos las peticiones para matricular a niños durante el curso escolar vigente fueron menos de 10 solicitudes , y cinco de ellos se encuentran en el Casco Antiguo de la ciudad. Esto deriva en un serio riesgo de cierre de líneas e, incluso, de la desaparición de colegios si los números no mejoran en próximos años. Los registros globales de la natalidad en Sevilla se desvelan cuando se atiende a los colegios que tienen una única línea de educación infantil de 3 años. De los 154 centros sevillanos, 97 tienen una única clase para estos niños recién incorporados a esta etapa, lo que arroja un preocupante 62% de colegios sin dos líneas. De nuevo insistiendo en el problema del Centro de la ciudad, 13 de estos centros educativos con línea única pertenecen a este distrito. Los datos no prometen mejorar mucho de cara al próximo curso, el 2026-27, cuyo período de solicitudes de escolarización comenzó el 1 de marzo y culminará a final de este mismo mes. No en vano, la provincia de Sevilla ha perdido 1.600 plazas de nuevo ingreso , según los datos que ha hecho públicos la Junta de Andalucía. Las 17.270 vacantes que habrá para alumnos de tres años son una cifra sensiblemente inferior a las 18.867 plazas que se dispusieron para el curso actual. Una clara muestra de la caída de natalidad que impera actualmente en la sociedad, que hace que no se completen la mayoría de ellas en bastantes centros educativos de la provincia. De hecho, ni siquiera la reducción de la ratio a 22 alumnos por clase va a aliviar una situación que, básicamente, afecta a los colegios concertados, habitualmente más solicitados y que ocupan la mayoría de plazas que ofertan. El cálculo de la Junta para este año apunta a que habrá 14 aulas nuevas del segundo ciclo de Infantil, una cifra que podría ampliarse dependiendo de la demanda de plazas del presente período de escolarización. El hecho de que la demanda más baja de escolarización esté en el Centro de Sevilla habla claramente de la falta de habitantes en una zona dominada cada vez más por los alojamientos turísticos y, también, por el predominio de la oferta concertada en esta zona de la ciudad. De hecho, el Casco Antiguo presenta una ratio media alta al llegar a los 22,38 alumnos por aula, una muestra de que la menor oferta está concentrada en colegios de titularidad concertada. En el presente curso los 18 colegios del centro ofrecen 600 plazas, de las cuales quedan vacantes 141 (un 23,5%) . La mayoría de ellas, como decíamos, responden sobre todo a centros de titularidad pública. No tienen ese problema tan acuciado en otros distritos de Sevilla en los que los números reflejan que la oferta y la demanda están algo más cerca. Ocurre esto en la zona de Ciudad Jardín y el Porvenir , donde el porcentaje de vacantes apenas llega al 11,6%. Se trata del distrito en el que más colegios se concentran de Sevilla, con un total de 22, que hacen una oferta total de 888 plazas para niños de 3 años, de las cuales en el presente curso únicamente han sobrado 103. Otra zona que acumula la presencia de muchas familias con niños y, por ende, una oferta bastante ajustada a la demanda es la zona de Bami y Heliópolis . En esta demarcación de la ciudad hay un total de 14 centros docentes entre públicos y concertados que arrojan una cifra de escolarización de 600 plazas ofertadas. En el presente curso únicamente sobraron 79, lo que significa un 13,17% del total. El gran parque de viviendas de la zona, especialmente en el barrio de Los Bermejales, con muchas familias con niños, hace que sea una parte de la ciudad con mucha demanda de centros educativos. Siguen en un porcentaje en torno al 15% de vacantes los distritos de Puerta Osario-Santa Justa , con 20 colegios y un 16,3% sin ocupar; Sevilla Este-Parque Alcosa , con 17 colegios y 16,1% libre; o Triana-Los Remedios , que ostenta 14 centros educativos y un 17,7% de plazas vacantes. Los mayores porcentajes de plazas vacantes en Infantil de tres años se concentran en dos de los barrios con mayores dificultades socioeconómicas de la ciudad: Torreblanca y la zona de La Oliva-Polígono Sur . En Torreblanca quedan sin cubrir 66 de las 175 plazas ofertadas, lo que supone un 37,7%, mientras que en La Oliva-Polígono Sur permanecen libres 63 de las 198 plazas disponibles, un 31,8%. Son, con diferencia, los distritos donde la proporción de vacantes resulta más elevada dentro del mapa educativo de la capital. Este fenómeno puede estar relacionado con varios factores. Por un lado, la evolución demográfica y la movilidad residencial han reducido la población infantil en algunos de estos barrios. Por otro, parte de las familias opta por escolarizar a sus hijos en centros situados fuera de su entorno inmediato, a menudo buscando colegios con mayor reputación o proyectos educativos diferentes. Todo ello provoca que la oferta de plazas en estas zonas resulte, en algunos casos, superior a la demanda real de alumnado en edad de iniciar la escolarización. Sea como fuere, el problema que se presenta a pocos años vista es algo que la Junta de Andalucía y las autoridades estatales tendrán que estudiar para afrontar el paulatino descenso en el número de escolares que cada año inician su periplo en los centros docentes. Las clases cada vez tienen menos niños por aula, lo que deriva en una educación a priori más personalizada e individualizada, pero que no deja de ser preocupante para los puestos profesionales que estos niños deberán cubrir en un futuro. A menos niños, menos graduados en un futuro. La inmigración y el fomento de la natalidad se antojan claves.