Las mil caras del machismo

No sé cómo era ayer es algo más que el título de un pódcast donde el minimalismo narrativo explica en qué consiste el maltrato a una mujer. Supone reivindicar que las historias que contamos necesitan cocerse a fuego lento. En este caso no vale un tuit ingenioso, ni la farsa de la multitarea, ni la perversa interpretación de que el tiempo es oro. Ahora que incluso las grandes noticias se consumen como productos efímeros, ha sido necesario más de un año de conversaciones de dos periodistas con Ángela para que ella se atreviera a narrar, con pelos y señales, las etapas de una década ominosa, que la desmontó como ser humano.