En el extremo noroeste de Extremadura, en el valle de Jálama, sobrevive una de las joyas lingüísticas más singulares de la península ibérica. Allí, en tres municipios (Valverde del Fresno, Eljas y San Martín de Trevejo) se habla A Fala, una lengua que sigue viva en la vida cotidiana de sus habitantes y que despierta cada vez más interés entre lingüistas y visitantes.