El éxito de ventas marca la VIII 'Feira do Queixo' de Moeche con récord de participación

La VIII 'Feira do Queixo' de Moeche ha cerrado sus puertas superando todas las expectativas de asistencia y volumen de negocio. La jornada de este domingo consolidó al evento como un referente del sector, destacando por una afluencia constante de público que, según la organización, acudió a la localidad con una clara "disposición de compra". Esta octava edición ha sido la de mayor participación hasta la fecha, reuniendo en el recinto ferial a 35 queserías y 32 puestos de productos agroalimentarios. Una de las grandes novedades fue la incorporación del mercado de la Diputación de A Coruña, que según la alcaldesa, Beatriz Bascoy (BNG), sirvió de aliciente para atraer a nuevos perfiles de visitantes. Por su parte, el vicepresidente de la Diputación, Xosé Regueira, destacó el impacto positivo de la feria para visibilizar a las empresas del rural y fomentar el consumo de proximidad. Ante los excelentes resultados de ventas comunicados por los productores, Regueira avanzó la probabilidad de que la institución provincial repita su presencia en futuras ediciones. Voces del sector Desde el sector productivo, la satisfacción ha sido unánime. Verónica Álvarez, de la quesería Temia (DOP Afuega'l Pitu) —invitada especial de este año—, resaltó la importancia de estos foros para dar a conocer productos elaborados de forma totalmente artesanal en pequeñas aldeas. Senén Ramos, de Lácteos de Moeche, subrayó la espectacular promoción de este año, señalando que la demanda fue tan alta que muchos puestos agotaron existencias antes de lo previsto. Más que queso El programa se completó con diversas actividades que dinamizaron el recinto durante todo el día, incluyendo un showcookings del chef André Arzúa y catas comentadas por el maestro quesero Alejandro Valladares. También hubo actuaciones musicales de los gaiteros Fiúncho, el payaso Peter Punk y el grupo De Ninghures. Además, el evento fomentó el turismo local permitiendo visitas al Castillo de Moeche, donde se exhibía una muestra de artesanía vecinal. La movilidad también fue clave, destacando la llegada de 135 personas a través del denominado "Tren del Queso".