La promoción Les Naus suma otra singularidad a las ya conocidas desde que estalló el escándalo de la vivienda protegida en Alicante. Los pisos reservados por ley para personas con discapacidad no se situaron en bajos ni en primeras plantas, como suele ser habitual en este tipo de promociones por una lógica elemental de accesibilidad, sino en áticos, en la novena planta. La anomalía no se presenta, de entrada, como una ilegalidad, pero sí como una decisión llamativa y difícil de encajar con la práctica más extendida en la vivienda protegida en la Comunidad, precisamente por afectar a una reserva pensada para adjudicatarios con necesidades específicas de movilidad y acceso.