Si en vez de por una clasificación por puntos, la Primera RFEF se decidiese por el grado de satisfacción de los entrenadores, el Real Murcia ya tendría prácticamente asegurado el primer puesto. Y es que, pese a que ya son diez las jornadas en las que los granas no logran la victoria, no hay fin de semana en el que en la rueda de prensa posterior a los partidos no se hable de orgullo. Ocurría con Adrián Colunga y sucede con Curro Torres.