Fácil de transportar, rápida de consumir y rica en vitaminas, la fruta suele ser la opción elegida para matar el hambre, especialmente a media mañana o media tarde. Sin embargo, algunas personas notan que después de comer una pieza de fruta vuelven a tener apetito poco tiempo después. Y es que, según explica la nutricionista Estíbaliz García, esto tiene una explicación relacionada con la forma en la que se consume. García señala que la fruta puede generar menos saciedad cuando se toma sola. Tal y como explica en un vídeo publicado en Instagram, "comer la fruta sola puede hacer que te sientas con hambre antes". En su opinión, este efecto tiene que ver con la rapidez con la que el organismo absorbe los azúcares naturales presentes en la fruta. García detalla que "cuando consumes fruta sola, por ejemplo entre horas, la fructosa se absorbe rápidamente y esto puede hacer que te sientas con hambre antes de tiempo". En nuestro país, la fruta es uno de los alimentos más presentes en la dieta diaria y suele recomendarse como alternativa a productos ultraprocesados cuando aparece el hambre. Además de su contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, aporta fibra y agua, lo que contribuye a la hidratación y al buen funcionamiento del sistema digestivo. Sin embargo, el efecto de saciedad puede variar según cómo se combine con otros alimentos. La nutricionista explica que una forma muy sencilla de evitar esa sensación de hambre temprana es acompañar la fruta con otros alimentos. Según señala la nutricionista, combinarla con grasas saludables puede ayudar a que la digestión sea más lenta y la saciedad dure más tiempo, y pone de ejemplo un "puñado de frutos secos". Agrega que las grasas saludables "van a ralentizar la absorción de fructosa". Este efecto tiene una consecuencia directa en cómo se percibe el hambre después de comer. Una combinación, apunta, que ayuda a que el cuerpo procese la fruta de forma más gradual y haciendo, por lo tanto, "que te sientas saciada durante un período mayor de tiempo". Los frutos secos, además, aportan otros nutrientes interesantes como proteínas, fibra, grasas insaturadas y minerales. Esto convierte la mezcla de fruta y frutos secos en una opción más equilibrada desde el punto de vista nutricional cuando se busca un tentempié que aporte energía y mantenga la saciedad durante más tiempo. García propone otra alternativa, también muy sencilla, para mejorar esta sensación de saciedad cuando se consume fruta. Explica que añadir alimentos ricos en proteínas puede tener un efecto similar al de las grasas. En este caso concreto, ella recomienda el yogur natural, "que además aporta proteínas y va a mejorar la saciedad". Una combinación que puede ser útil para quienes toman fruta en el desayuno o como merienda. Finalmente, la nutricionista anima a probar pequeños cambios en la forma de consumir la fruta y combinarla con otros alimentos para notar la diferencia entre un tentempié que sacia durante horas y uno que deja la sensación de hambre al poco tiempo de haberlo consumido.