Lorca ya se viste de blanco y azul. Tras el tradicional anuncio de la participación en los desfiles bíblico pasionales de la Semana Santa por parte de las dos cofradías más importantes, el Paso Blanco y el Paso Azul, cientos de ciudadanos han protagonizado largas colas para adquirir las sillas para las procesiones de Viernes de Dolores y Domingo de Ramos. El objetivo es claro: asegurarse un buen sitio para no perderse detalle de los cortejos. Es el caso de Rosario Jodar, que se fue a la cola en cuanto terminó el anuncio del Paso Blanco. "Desde las 8 y media de la noche", confirma, explicando que para pasar el tiempo han estado "de charlas, jugando a las cartas". Equipados con mantas, silletas y comida, han hecho noche a las puertas de la casa del Paso Blanco. Las estrategias para sobrellevar la espera son variadas. Desirée, en la cola desde las cinco de la mañana junto a su hermana, cuenta: "Nos hemos dormido aquí, como a dos mendigas en el suelo, y a las 7 de la mañana ya estábamos todo el mundo en pie". Otros, como Juan, han optado por hacer relevos para poder adquirir "veintitantas" localidades. Para Benito Torres, en la cola desde las cuatro y media, la motivación es la familia: "Los nietos, mi hijo y demás quieren las sillas". Esta estampa tiene los días contados, ya que este será el último año de venta presencial. A partir del que viene, será exclusivamente online, una noticia que genera opiniones encontradas. "A mí no me parece bien, porque se va a saturar las redes y va a pasar lo que pasa es jueves santo y vienes santo, que no va a haber", lamenta una de las asistentes. La demanda para presenciar los desfiles de la Semana Santa de Lorca, declarada de Interés Turístico Internacional, es tan alta que las localidades para Jueves Santo y Viernes Santo ya están completamente agotadas. Durante esta jornada, la venta de sillas para Viernes de Dolores y Domingo de Ramos se mantiene en horario ininterrumpido, aunque muchos temen que buena parte del recorrido ya esté vendido antes de que puedan acceder.