Citroën convierte una calle de Madrid en circuito de Fórmula E

El zumbido agudo de un monoplaza eléctrico rompió durante unos minutos la rutina de Madrid. La escena parecía más propia de un paddock internacional que de una calle del distrito de Retiro: vallas de circuito, pantallas gigantes, boxes improvisados y miles de curiosos mirando cómo un Fórmula E deslizaba sus neumáticos sobre el asfalto urbano. Citroën Racing decidió trasladar parte del espectáculo del campeonato eléctrico al corazón de la capital como anticipo del Madrid E-Prix que se disputará en el histórico Circuito del Jarama. Y lo hizo en un lugar con peso simbólico para la marca.