El morbo al descubrir el once titular del Elche para enfrentarse al Real Madrid se disparó al descubrir que entre los elegidos por Eder Sarabia estaba el dorsal 5. Redondo. Un apellido de sobra conocido en el feudo madridista. No por Fede, el futbolista franjiverde que esa noche iba a ser rival sino por Fernando, su padre, futbolista merengue, candidatable a leyenda blanca.