A Coruña renuncia a ser sede del mundial de fútbol 2030 y acuerda con Abanca reformar el estadio de Riazor

La comparecencia conjunta en el Ayuntamiento de la alcaldesa, Inés Rey, el presidente del Deportivo y dueño de Abanca, Juan Carlos Escotet, y el presidente de la Deputación abre "una nueva etapa de colaboración" tras años de desencuentros Hemeroteca - Guerra abierta entre el Deportivo y el ayuntamiento de A Coruña en plena celebración del ascenso a Segunda La ciudad herculina renuncia a ser sede de la Copa del Mundo que celebrarán conjuntamente España, Marruecos y Portugal en 2030 y acuerda con Abanca reforzar el estadio de Riazor. La Diputación de A Coruña colaborará en esta reforma integral, que incluirá otros espacios de la ciudad deportiva. Así lo han confirmado este lunes tras la firma de un acuerdo la alcaldesa de la ciudad herculina, Inés Rey; el presidente del Deportivo y dueño de Abanca, Juan Carlos Escotet, y el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso. “Estábamos plenamente capacitados pero esto implica exigencias organizativas y de inversión”, ha asegurado la regidora, para apuntar que A Coruña no puede ser sede del Mundial “a cualquier precio” y por este motivo retira la candidatura de la ciudad. Por otro lado, según recoge Europa Press, han anunciado un “nueva etapa de colaboración” entre el Ayuntamiento y el Deportivo con la firma de un acuerdo con Abanca, accionista mayoritario del equipo, para “impulsar la modernización de toda la ciudad deportiva, el estadio e instalaciones deportivas” con el apoyo de la Diputación de A Coruña. Al respecto, Escotet ha señalado que este pacto supondrá un “crecimiento ordenado del Deportivo”. “La colaboración público privada es la mejor herramienta para servir a los intereses generales”, ha recalcado. Por su parte, González Formoso se ha mostrado “ilusionado” con esta “oleada de mejoras de infraestructuras” de A Coruña, reivindicando que mecen la “apuesta clara” de la Diputación. “Espero que vaya acompañado de éxitos deportivos”, ha manifestado. La renuncia de A Coruña abre la posibilidad de que Vigo pueda llegar a convertirse en sede del Mundial 2030. El pasado martes, el mismo día que la RFEF afirmaba que el proceso de elección estaba abierto, el alcalde vigués, Abel Caballero, afirmaba que ya se estaban dando “los primeros pasos” para reformar otra vez la grada de Tribuna con el objetivo de que Balaídos alcance los 43.000 espectadores que le permitirían acoger partidos de la cita futbolística.