Los sindicatos policiales advierten del estado de la Comisaría de Santiago: "Va a haber que derribar todo por dentro y construir una nueva"

Más de un mes después del incendio que obligó a cerrar la comisaría de la Policía Nacional en Santiago de Compostela, ya hay voces que apuntan a que la situación es mucho más grave de lo que parecía. El secretario regional de comunicación de la Confederación Española de Policía (CEP), Javier Martínez Rodríguez, ha asegurado que los daños son de tal calibre que la única solución viable es derribar el interior del edificio y reconstruirlo. Mientras tanto, los agentes intentan mantener la operatividad con unidades móviles, como las instaladas en la Plaza del Obradoiro para la tramitación de los DNI, o la oficina habilitada frente a la propia Comisaría para realizar documentos urgentes o la presentación de denuncias, aunque la perspectiva de que la reapertura de esta Comisaría se retrase durante muchos meses obliga a la necesidad de buscar más locales, para lo que ya se ha solicitado ayuda al Concello de Santiago y a la Xunta de Galicia. En los últimos días, el Concello compostelano confirmaba que ya se había aprobado la cesión de un local municipal para poder recuperar alguno de los servicios que han quedado suspendido y afectados por el incendio cuyas consecuencias afectan directamente a la operativa, incluyendo la de las detenciones ya que ante la imposibilidad de utilizar los calabozos en el incendiado edificio, los detenidos están siendo trasladados a la Comandancia de la Guardia Civil en Santiago. Una situación que, según Martínez, podría prolongarse: "Esperemos que sean meses y no años, pero la cosa pinta mal". Según ha contado en el Mediodía de COPE el propio Javier Martínez, el incendio ha sido "catastrófico" ya que, aunque el incendio se originó en los sótanos, el humo afectó y afecta a toda la estructura, inutilizando por completo la zona de habitabilidad. "La comisaría, por dentro, está destrozada; los sótanos se han incendiado al completo y la parte que la gente está acostumbrada a ver, como la zona del DNI, está completamente llena de humo", ha detallado. Según el portavoz de este sindicato policial, los informes técnicos realizados tanto por la Policía Nacional como por el Ayuntamiento han revelado que la estructura ha resultado dañada. Ante este escenario, desde el sindicato no ven otra alternativa. "Nosotros, como sindicato y con la información que tenemos, tenemos la certeza de que va a haber que tirarla", ha sentenciado Martínez. La razón es garantizar la seguridad y salubridad del inmueble, ya que el humo ha penetrado en tabiques y falsos techos, con el consiguiente riesgo para la salud de trabajadores y ciudadanos. Las consecuencias del incendio van más allá de los daños en el inmueble y los materiales, numerosos y aún sin cuantificación oficial, afectan a material imprescindible que ha quedado calcinado, incluyendo más de 40 vehículos. De ahí que desde la CEP exijan "celeridad" al Ministerio del Interior para que dote a los agentes del material perdido. "Hay coches calcinados, hay material quemado, y ahí es donde pedimos que, desde Madrid, se les dote rápidamente",  subrayando la urgencia de reponer las furgonetas de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), la unidad "más polivalente" de la comisaría, para que puedan retomar su capacidad operativa. Pese a que ha pasado más de un mes, la ayuda no llega, una situación que se ve agravada porque "no hay presupuestos generales y el dinero tiene que salir de algún lado". Javier Martínez ha insistido en que la burocracia no puede ser un obstáculo cuando el perjudicado final "es el ciudadano". A su juicio, esta tardanza provoca que los policías de Santiago "se sientan un poco abandonados". Con todo, ha querido alabar la profesionalidad de los agentes compostelanos. "Puedo constatar que el servicio de policía se está dando con unas garantías excepcionales, pero claro, a costa de que los policías ponen todo de su parte", ha concluido, pidiendo que se les proporcionen los medios necesarios para que no tengan que asumir un "estrés diario" por la falta de recursos.