"Sánchez, Ataturk" o cómo se ha cocinado la telenovela entre España y Turquía

El saludo de Pedro Sánchez a la comunidad tuitera turca no es un detalle folclórico ni una simple anécdota de redes. Detrás de ese guiño hay una relación bilateral que, a raíz de la guerra abierta tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, ha ganado una visibilidad inesperada: Madrid y Ankara coinciden en la defensa de la desescalada, mantienen una cooperación militar directa dentro de la OTAN y sostienen unos vínculos económicos y diplomáticos mucho más densos de lo que sugiere el episodio viral. La escena se hizo pública cuando Sánchez escribió en X: "Un saludo a la comunidad tuitera turca", junto a un vídeo de un mitin en Soria en el que aparecía una bandera turca. Pero lo relevante no es el gesto, sino el contexto. España se ha situado entre las voces europeas más críticas con la ofensiva militar sobre Irán: el presidente defendió públicamente la desescalada y el respeto al derecho internacional, y el Gobierno vetó el uso de las bases de Rota y Morón para esa operación, una decisión que provocó incluso fricciones con Washington. Turquía, por su parte, ha mantenido una posición distinta en matices, pero convergente en el fondo. Ankara calificó los ataques sobre Irán de vulneración del derecho internacional, insistió en que la guerra debe detenerse antes de arrastrar a toda la región y abrió contactos diplomáticos para intentar volver a la negociación. Esa postura no nace solo de una convicción política: Turquía comparte frontera con Irán y ha pasado de ser observador inquieto a verse directamente afectada por la escalada. Ahí aparece el segundo gran vínculo entre ambos países: la seguridad. En los últimos días, la OTAN ha interceptado misiles iraníes dirigidos hacia Turquía o que penetraron en su espacio aéreo, y la Alianza ha reforzado sus defensas en la zona con un nuevo sistema Patriot estadounidense. Pero Turquía ya contaba con una pieza española en ese entramado: Reuters recuerda que actualmente hay un Patriot español desplegado en el país, y el Estado Mayor de la Defensa precisa que la misión española de apoyo a Turquía está en marcha desde 2014-2015, con carácter "puramente defensivo", como parte del compromiso aliado. Por eso, reducir la actual sintonía hispano-turca a un fenómeno digital sería quedarse en la superficie. La relación está institucionalizada desde hace años. El Ministerio de Exteriores turco recuerda que la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones fue lanzada en 2005 por Erdoğan y Zapatero, y que ambos países han celebrado ya ocho cumbres intergubernamentales. En la última, celebrada en Madrid en junio de 2024, La Moncloa definió a Turquía como "socio, amigo y aliado", subrayó la cooperación en seguridad y defensa, el respaldo español al acercamiento de Ankara a la UE y la coincidencia de ambos gobiernos en la necesidad de una solución de dos Estados para Israel y Palestina. Esa línea no se ha enfriado. En mayo de 2025, durante su visita a Estambul, Sánchez volvió a presentar a Turquía como socio estratégico para España, especialmente en...