Rodeada de naturaleza y bañada por el embalse de El Rumblar, la localidad jienense de Baños de la Encina es uno de esos enclaves que goza de un encanto único, difícil de hallar en otros lugares por sus características singulares. Su origen árabe y la orografía sobre la que se erige vuelven sus callejuelas estrechas y desordenadas un sinuoso laberinto en el que perderse agradablemente, dejándose llevar por una historia que puede conocerse a través de las fachadas de sus edificios. Unas peculiaridades que llevaron a este municipio a ser reconocido entre los más bonitos de España en el año 2021. Su entorno, su patrimonio arquitectónico y artístico o su rica gastronomía ofrecen al visitante la posibilidad de detener el tiempo, respirar y admirar con paso calmado las bondades que reúne. Todos estos elementos serán llevados a la Feria de los Pueblos de Jaén, que se celebrará esta semana, del 19 al 22 de marzo. En este espacio en el que conocer todas las virtudes que la provincia reúne para el ocio y el turismo, Baños de la Encina estará nuevamente presente, llevando a los visitantes todo aquello que se torna imprescindible y de visita obligada en la localidad, así como ofrecerá degustaciones de productos típicos. Entre los grandes emblemas patrimoniales de Baños de la Encina destaca, sin duda, el Castillo de Burgalimar, una de las fortalezas mejor conservadas de Europa de origen califal. Levantado en el siglo X durante el dominio musulmán, su imponente muralla de tapial y sus catorce torres cuadradas configuran una silueta inconfundible que domina el paisaje. Desde lo alto de su recinto se obtiene, además, una panorámica privilegiada del embalse de El Rumblar, de los olivares que caracterizan la provincia jienense y de las sierras que abrazan el municipio. El castillo no solo es un símbolo de la localidad, sino también un testimonio excepcional de la arquitectura defensiva andalusí. Otro de los enclaves imprescindibles es la Ermita del Cristo del Llano, considerada una auténtica joya del barroco andaluz. Su interior sorprende por una profusa decoración de yeserías, pinturas y espejos que envuelve al visitante en un ambiente artístico singular. Este pequeño templo, que guarda la imagen del Cristo del Llano —muy venerada por los vecinos—, constituye uno de los ejemplos más originales del barroco popular en la provincia de Jaén y un lugar cargado de espiritualidad y tradición. El recorrido patrimonial por Baños de la Encina se completa con la Iglesia de San Mateo, levantada entre los siglos XV y XVII sobre los restos de una antigua mezquita. Su torre campanario, visible desde distintos puntos del municipio, se convierte en otro de los referentes del perfil urbano. En su interior se conservan interesantes piezas de arte sacro que reflejan la evolución histórica y religiosa del lugar. Más allá de estos monumentos, el casco histórico de Baños de la Encina es en sí mismo un atractivo turístico. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, está formado por un entramado de calles empedradas, plazas recoletas y casas encaladas con balcones floridos...